La teoría queer y el debate sobre los derechos de mujeres y menores

Recientemente, en un programa de televisión de gran audiencia, la ganadora de un concurso de cocina abogó por la teoría queer y su inclusión en la sociedad. Este gesto fue recibido con aplausos, pero también invita a una reflexión profunda sobre las implicaciones de esta corriente ideológica, especialmente en lo que respecta a las mujeres y los menores.

Nadie en su sano juicio estaría en contra de que todas las personas, independientemente de su orientación sexual, tengan los mismos derechos y sean tratadas con dignidad. Este es un principio básico de cualquier sociedad democrática y avanzada. Sin embargo, cuando abordamos cuestiones como la autoidentificación de género o el impacto de estas ideas en la infancia, surgen preguntas legítimas que no pueden ser descartadas como simples prejuicios.

Si bien toda persona tiene derecho a vivir de acuerdo con su identidad, es válido preguntarse si este derecho puede entrar en conflicto con los espacios y derechos que las mujeres han conquistado tras décadas de lucha. ¿Es justo que un nacido varón, identificado como mujer, ocupe estos espacios sin más que su declaración de identidad?

Uno de los puntos más controvertidos es el impacto que la teoría queer tiene sobre los derechos y la identidad de las mujeres biológicas. Muchas mujeres sienten que conceptos como «personas menstruantes» o «cuerpos gestantes» las reducen a funciones biológicas, borrando su identidad como mujeres. Además, la autoidentificación de género plantea dilemas en espacios y competencias reservados para mujeres, desde deportes hasta refugios para víctimas de violencia de género.

En algunos casos, los menores pueden ser guiados —consciente o inconscientemente— por las expectativas de los adultos a su alrededor. Esto puede llevar a decisiones prematuras, como bloqueadores de la pubertad o cambios de sexo, que implican riesgos médicos y psicológicos a largo plazo. La educación en autoestima y aceptación del propio cuerpo debería ser la prioridad antes de considerar intervenciones irreversibles.

Otro aspecto preocupante es cómo la teoría queer está influyendo en la forma en que educamos a los niños. Por ejemplo, un niño que prefiera vestirse con ropa tradicionalmente considerada femenina no debería ser presionado para identificar esta preferencia como un deseo de ser niña. Los roles de género son construcciones culturales, pero eso no significa que una expresión diferente deba interpretarse automáticamente como un signo de disforia de género.

Desde mi perspectiva, la teoría queer, en algunos de sus extremos, puede representar una vuelta de tuerca al machismo tradicional. Si no cuestionamos estas narrativas, podríamos estar perpetuando ideas que limitan el desarrollo y los derechos tanto de las mujeres como de los menores.

Es importante dejar claro que no estoy en contra del cambio de sexo. Sin embargo, creo firmemente que estas decisiones deben tomarse en la adultez, cuando una persona pueda entender plenamente los riesgos y consecuencias asociados. La industria farmacéutica y los tratamientos médicos implicados requieren un debate ético más amplio, especialmente cuando se trata de menores.

En definitiva, no se trata de negar derechos a nadie, sino de buscar un equilibrio que respete a todas las partes involucradas. Reconocer la diversidad no debe implicar la invisibilización o el retroceso de las luchas feministas ni poner en riesgo el bienestar de las generaciones futuras.

La inclusión y el respeto son esenciales, pero no deben convertirse en dogmas que impidan el debate. Es posible defender los derechos de todas las personas sin desdibujar las realidades biológicas y sociales que definen nuestra convivencia. El diálogo abierto y respetuoso será clave para encontrar un camino que no deje a nadie atrás.
El feminismo frente a los desafíos de la práctica queer: prostitución, maternidad subrogada y derechos de las mujeres.

En el marco del creciente debate sobre la teoría queer y sus implicaciones sociales, hay un aspecto que considero trascendental: la normalización de la prostitución como un «trabajo». Esta perspectiva, promovida por algunos sectores queer, contradice siglos de lucha feminista que han denunciado la prostitución como una forma de esclavitud que mercantiliza el cuerpo de las mujeres para satisfacer deseos ajenos.

Desde el feminismo, hemos insistido en poner el foco en el verdadero culpable: el putero. Es él quien perpetúa esta explotación, y no las mujeres prostituidas, que en su inmensa mayoría son víctimas de la pobreza, la falta de oportunidades y, a menudo, de redes de trata. A pesar de que algunas mujeres dicen «elegir» esta actividad, es crucial señalar que estas son la excepción, no la norma, y sus historias no deberían utilizarse para justificar una práctica que sustenta un sistema de opresión y desigualdad.

Las mujeres tienen derecho a relaciones sanas y satisfactorias, a vivir en dignidad y a no ser reducidas a meros instrumentos para llenar los bolsillos de proxenetas o satisfacer deseos masculinos. La normalización de la prostitución como un trabajo no solo perpetúa este sistema, sino que lo legitima, haciendo aún más difícil erradicarlo.

Otro ejemplo preocupante de cómo algunos discursos queer pueden entrar en conflicto con el feminismo es la defensa de la maternidad subrogada. Esta práctica reduce el cuerpo de las mujeres a una «vasija» para satisfacer los deseos de quienes pueden pagar por ello. No es casualidad que este debate recuerde a las estructuras patriarcales de la antigua Grecia, donde las mujeres eran vistas como medios para perpetuar linajes y satisfacer las necesidades de los hombres.

La maternidad subrogada plantea cuestiones éticas y de justicia social que no podemos ignorar. Es cierto que todos los seres humanos tienen derecho a formar una familia, pero este derecho no puede ejercerse a costa de explotar a mujeres, muchas veces en situaciones de vulnerabilidad. La adopción sigue siendo una vía válida, ética y solidaria para quienes desean tener hijos, sin necesidad de recurrir a prácticas que instrumentalizan el cuerpo femenino.

El feminismo enfrenta hoy numerosos obstáculos, muchos de los cuales se disfrazan de «avances» mientras, en realidad, representan retrocesos. Desde la normalización de la prostitución hasta la legitimación de la maternidad subrogada, vemos cómo algunos discursos intentan legitimar la utilización del cuerpo femenino bajo la bandera de la libertad o la igualdad, ignorando las dinámicas de poder, explotación y desigualdad que subyacen en estas prácticas.

Concluyo reafirmando que el feminismo debe mantenerse firme en su lucha por los derechos de las mujeres, especialmente las más vulnerables. No podemos permitir que el progreso social sea una excusa para perpetuar la explotación y el sometimiento de nuestros cuerpos. La verdadera igualdad solo será posible cuando todas las mujeres sean libres de cualquier forma de violencia, opresión o mercantilización.

¿Qué opinas de este enfoque? Me encantaría leer tus comentarios y reflexiones.

La Presunción de Inocencia en los Malos Tratos

Unas veces por ignorancia y otras por maldad se difunde el bulo de que cuando a un hombre lo llevan detenido por malos tratos no se respeta la presunción de inocencia. Esto a pesar de que en la inmensa mayoría de los casos los maltratadores ratifican o admiten que han maltratado. Por otra parte, cuando se detiene a un maltratador, la policía tiene en cuenta su apreciación del caso y sigue los protocolos, no se detiene a un maltratador si no hay certezas.

También hay que tener en cuenta que según informes del Consejo General del Poder Judicial las denuncias falsas son incluso menores que en cualquier otro delito y esto da idea del número ínfimo aún a pesar de que quieren poner la lupa para ampliarlas los cómplices de los maltratadores. Incluso siendo las denuncias falsas menos que en cualquier delito y siendo ratificados los malos tratos por ellos aún se ponen en duda.

Muchas personas afirman conocer a alguien que fue detenido injustamente y casi siempre es algún familiar o persona conocida, como si el hecho de ser alguien cercano implicara la imposibilidad de ser maltratador. Hemos visto en la televisión, ahora mucho menos, al vecino que decía que era muy agradable y simpático aquel individuo y, por eso, no concordaba con el prototipo de maltratador. No existe ningún perfil de maltratador puede ser un vecino, un tío o un primo agradable y amable con todo el mundo y un ser perverso y malvado para su pareja o expareja.

Otro bulo muy difundido por los propios maltratadores y quienes justifican el maltrato es que todos los hombres son considerados culpables por esta sociedad que discrimina a los hombres por el hecho de ser hombres. El mundo al revés. Esta es una manera de intentar justificar su detención o ingreso en prisión extendiendo la idea de que todos los hombres son considerados culpables y por eso ellos están en prisión injustamente.  

Lecciones de Machismo

Harriet entró en el bufete Hanson and Hanson con las manos temblando. Desde hace 30 años le confesaba al cura que su marido bebía y blasfemaba y nunca iba a misa que la trataba como si fuera su esclava, que la insultaba. Y desde hacía treinta años, el cura asentía y luego le explicaba que, aunque la posibilidad de un divorcio fuera de todo punto inviable, había otras muchas opciones a su alcance. Por ejemplo, podía rezar para aprender cómo ser mejor esposa, podía reflexionar sobre sus propias carencias, tratar de comprender por qué disgustaba a su marido o cuidar un poquito más de su aspecto físico.

Lecciones de química. Bonnie Garmus

La Educación Antídoto contra la Violencia de Género.

El carácter estructural de la violencia se puso de manifiesto en la IV Conferencia Mundial de la  Mujer celebrada en Beijing en 1995, donde se afirma que  los  derechos humanos de las mujeres y las niñas son parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales Al considerarla un atentado contra  tales derechos, queda establecido que no es una cuestión personal sino que tiene un carácter social, Se manifiesta, al mismo tiempo, que a fin de superar la violencia contra las mujeres es preciso medidas públicas eficaces para hacer frente tanto a las causas como a las consecuencias de la violencia. Así mismo se establece que los sistemas educacionales deberían promover el respeto propio, el respeto mutuo y la cooperación entre mujeres y hombres.

La violencia contra las mujeres está basada en el género, no es fortuita o casual, el factor de riesgo es ser mujer (Nuria Valera, 2008). La violencia de pareja y la violencia sexual son perpetradas en su mayoría por hombres contra mujeres. A nivel mundial, hasta el 38% de los asesinatos de mujeres son cometidos por su pareja. Además de la violencia de pareja, el 6% de las mujeres de todo el mundo refieren haber sufrido agresiones sexuales por personas distintas de su pareja, aunque los datos al respecto son más limitados

En 1993, la ONU aprueba la Declaración para la eliminación de la violencia contra la mujer y la sitúa en el marco de los derechos humanos. Confirma que las mujeres tienen derecho a gozar de todos los derechos humanos y libertades fundamentales y no solo reconoce violencia física, sexual o psicológica sino que también incluye la amenaza de dicha violencia, tanto en el contexto familiar como en el social.

Según las investigaciones de la Organización Mundial de la Salud en estudios que se han llevado a cabo, la violencia contra la mujer es un problema mucho más grave y generalizado de lo que se había sospechado hasta el momento. Tras examinar una serie de estudios realizados antes del año 1999 en 35 países, se comprobó que entre el 10% y el 52% de las mujeres había sufrido maltrato físico por parte de su pareja en algún momento de su vida, y entre el 10% y el 30% había sido víctima de violencia sexual por parte de su pareja. Entre el 10% y el 27% de las mujeres declaró haber sido objeto de abusos sexuales, siendo niñas o adultas.

Según un análisis de resultados obtenidos (Grupo de Trabajo interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la violencia contra la mujer. OMS 2018) en todo el mundo, casi una de cada tres mujeres (un 30%) ha sufrido violencia física y/o sexual por su pareja o violencia sexual por alguien que no era su pareja o ambas.

Más de una cuarta parte de las mujeres de entre 15 y 49 años que han tenido una relación de pareja han sido objeto de violencia física y/o sexual de pareja al menos una vez en su vida (desde los 15 años).

La violencia contra las mujeres está generalizada en todo el mundo, incluso en los países más desarrollados. Según un estudio presentado en el Congreso Internacional sobre Violencia de Género, celebrado en Valencia en 2011, entre el 40% y el 50% de las mujeres de países como Finlandia, Suecia y Alemania han sido víctimas de violencia por parte de algún hombre.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/violence-against-women

https://rosacandel.es/wp-content/uploads/2024/04/la-educacion-antidoto.docx

San Valentín o Sin Valentín

Un viaje de Turismo Social del IMSERSO de diez días en habitación doble cuesta 331,49 € por persona. Incluye transporte; en algunos casos autobús y avión, más pensión completa. Por el contrario, para una persona, en habitación individual 198 € mas. Es decir, 529,49€. Por tanto, lo que no se gasta: el transporte de una persona y la pensión completa durante 10 días cuesta 33,49 € por persona.  No me cuadra.

Discriminación hacía las personas que por diferentes motivos viajan solas. Incluso se puede optar por compartir habitación con alguien que no se conoce, si se da el caso, y arriesgarse a tener una buena o pésima compañía con lo que se pueden arruinar las vacaciones.  Nunca se sabe.

Esta sociedad está montada para vivir en pareja y si hay una protesta por lo que es una flagrante discriminación; siempre hay alguien con pareja que intenta tapar la boca a quienes protestan por eso. De todas formas, habría que pensar que la vida da muchas vueltas: hoy tienen pareja y mañana quien sabe, por lo que sería conveniente que lucharan por lo que es justo ya que los derechos son de todas las personas jubiladas y las que viajan solas han contribuido con su trabajo e impuestos a la cosa pública al igual que las que viven en pareja.

Podríamos ampliar la lista de discriminaciones que se producen cuando no se tiene pareja, por ejemplo, hay muchos restaurantes que no admiten reservas a una persona sola. Muchas personas que viajan solas han vivido experiencias de ese tipo. Esto es un abuso que no tiene pase en un establecimiento privado pero que el IMSERSO castigue tan desmesuradamente a una persona que quiere o no tiene otra opción que viajar sola, no me parece justo.

Creadora Cuántica

Aquella era la primera vez que viajaba sin el compromiso de aprender, de reciclarme. Con éste pretendía romper con la rutina que me ahogaba. Se trataba de huir de esa situación. Olvidar. Olvidar. Recuerdo mi viaje en tren, mi mirada perdida en aquel paisaje. Completamente pegada al asiento como si quisiera fundirme y convertirme en algo inerte.

En aquel balneario solo se veían parejas en albornoz blanco inmaculado yendo y viniendo de una parte a otra del recinto. Los miraba con lástima de mí misma por haber llegado a este romántico lugar, esa es la idea que tenía de un balneario, donde las parejas disfrutan de su cuerpo; y haberlo hecho sola después de una ruptura dolorosa. Un momento de mi vida bastante duro, no por deseado, menos duro.

Comencé a arrepentirme de haber ido, no había nada en lo que entretenerme, distraerme y necesitaba evadirme. Saqué la conclusión de que aquel viaje solo serviría para ahondar en la herida. Pero el destino, la suerte, el Universo… me tenía reservada una gran enseñanza.

Era un hotel muy sencillo y como suele suceder en casi todos los que he pernoctado, las habitaciones individuales son las peores amuebladas y conservadas. Aquella era muy oscura, muy fea, mal pintada y con aspecto de estar muy descuidada.  Lo peor era que no invitaba a la lectura por la bombilla en el techo que apenas daba luz y sin ninguna otra lámpara. Por aquellas fechas y durante mucho tiempo de mi vida profesional estuve obligada a leer libros impuestos por los lotes colectivos que nos prestaba la Biblioteca Pública y tenía que leer un título de Muñoz Molina, no recuerdo cuál. Aunque Muñoz Molina me ha proporcionado muchos y buenos momentos de lectura en esta ocasión no se dio el caso porque ni lo comencé.

Salgo con mucha prisa de aquel poco acogedor cuarto y muy cerca vi una pequeña plaza donde había puestos de jabón, aromas y afeites de sus aguas termales. Miré distraídamente, sin interés, y en un pequeño montoncillo de cosas diversas, asomó un libro de segunda, tercera… enésima mano El Alquimista de Paulo Coelho. Sentí que había encontrado algo muy valioso a pesar de que los libros muy manoseados no me agrada tocarlos, necesito un tiempo para que se aclimaten a mi contexto. Siempre he pensado que el libro me encontró a mí y no estaba dispuesta a demorar su lectura.

 Del argumento ni me acuerdo. Pero se abrió ante mí de forma sorprendente una frase muy repetida a lo largo de esa novela?  El universo conspira a mi favor. A partir de ahí siempre he pensado que el Universo está abierto a ayudarme siempre que esté preparada para eso. Pero el mayor obstáculo es encontrar la clave para que eso se produzca, no he dado con ella hasta ahora.

Siempre estuve intrigada sobre cómo podría llevar a cabo el Universo esta tarea y leyendo a Joe Dispenza Deja de ser tú. La mente crea la realidad entiendo que nuestros comportamientos son newtonianos: […] el mundo exterior está controlando tu mundo interior (pensamientos/ sentimientos) la causa y el efecto […] Mas todos los seres humanos podemos considerarnos creadores cuánticos, tal como lo denomina Dispenza; en el sentido de que podemos crear una experiencia nueva en nuestro cerebro y dejar que el Universo cuántico nos sorprenda y llegue a producirse en la realidad.

Así que me encuentro en la labor de creadora cuántica.

Construyendo

Programa de Radio.

Realizado por el Seminario de Etnología y Folklore de la Universidad Popular de Albacete en el curso 1986-1987.

Componentes del Seminario:

Mª Dolores Simarro Pardo, José Miguel Navarro, Lola Ortiz González , Mª José Sánchez Sánchez, José Mª Simarro Pardo, Luis García Maestro, Concha Jiménez López, Mariano Sevilla Charcos, Javier Hidalgo y Mª Rosa Candel Tárraga.

Duración: 34 Minutos.

Día de las Escritoras

Las mujeres leen mas que los hombres. Una investigación efectuada por la Consultora alemana GFK  sobre hábitos de lectura de libros en 17 países muestra que el 65% de las mujeres leen libros por placer mientras que los hombres lo hacen en un 55%.

Según el “Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros de 2020” en España  el 40% de las mujeres lee casi o todos los días frente al 25% de los hombres. Estas diferencias aumentan entre los 45 a 65 años quizás debido a que en esta edad las mujeres no están tan centradas en el cuidado y atención  a la familia.

¿Por qué las mujeres leen mas?

Independientemente de factores biológicos, actualmente cobran fuerza los factores sociales y educativos. La lectura forma parte del mundo considerado tradicionalmente “femenino”, es una actividad privada, dentro de casa y, como consecuencia un  hábito adquirido en la infancia tiene visos de que continúe en la edad adulta.

Los hombres publican mas.

Una investigación de la inglesa Mary Ann Sieghart muestra que son las mujeres mayoritariamente quienes leen a las escritoras mientras que entre los hombres son leídas por un 19%. Por el contrario los escritores son leídos por igual entre hombres y mujeres.

A la autora de “Harry Poter” J. K. Rowling le recomendaron sus editores no poner su nombre de pila para que no se supiera que era una mujer, lo que demuestra que los editores están mas dispuestos a publicar libros escritos, eso implica un mayor beneficio, que se valore mas su trabajo y se les promociona mas.

Como consecuencia de ello los lotes colectivos de las Bibliotecas ofrecen como préstamo mas lecturas de escritores que de escritoras. Es verdad que se va avanzado y poco a poco hay mas escritoras a las que se les puede leer; pero actualmente en los préstamos colectivos los escritores son el doble prácticamente que las escritoras.

El amor romántico y sus mitos.

De la familia como institución social básica y el matrimonio, establecido por medio del amor romántico, deviene la importancia del amor  en nuestra sociedad. Se trata de un fenómeno no universal sino propio de la sociedad occidental. El amor está construido socialmente y es reflejo y producto de una sociedad determinada, es decir, las personas se perciben enamoradas basándose en  los paradigmas proporcionados por la cultura. En el proceso de socialización a través de los distintos agentes de enculturación,  recibimos e interiorizamos los contenidos sobre las relaciones interpersonales, amorosas y de pareja. Éstos constituyen una transposición de los valores imperantes en la sociedad patriarcal, en este caso, en lo que se refiere a las relaciones entre hombres y mujeres.

Simone de Beauvoir ya expresaba la subordinación y desigualdad de las mujeres cuando afirmaba que El día en que sea posible que la mujer ame, no con su debilidad sino con su fuerza, no para escapar de sí misma sino para encontrarse, no para rebajarse sino para reafirmarse; aquel día el amor llegará a ser para ella, como para el hombre, una fuente de vida y no de peligro mortal. El amor romántico, supone, sin lugar a dudas, fuente de debilidad,  negación, inseguridad y peligro para las mujeres.

En el modelo de amor romántico cabe hablar de un sujeto, el varón, y un objeto, la mujer. En la medida en que el modelo de amor romántico que se propone a las  mujeres, implica una renuncia personal, un olvido de sí mismas, una entrega total,  que potencia comportamientos de dependencia y sumisión al varón (Bosch Fiol, 2007), no cabe hablar sino de objeto del amor. Abunda en este sentido (Esteban, Medina y Távora, 2005)  al considerar que el amor sexual, amor romántico o pasional, por su conceptualización y por las experiencias amorosas que promueve, es parte intrínseca de la subordinación social de las mujeres.

En contraposición, los hombres son el sujeto del amor y del eros. Ocupan el centro  y en esa posición privilegiada reciben cuidados afectivos, sexuales, eróticos y atención  gratuita y entregada por parte de las mujeres. El amor para los varones es fuente de poder, autoestima, estatus y prestigio. Esta fuente de poder  constituye un sólido soporte personal para cada hombre y para su vida cotidiana. (Marcela Lagarde, 2007) mientras que para las mujeres puede ser fuente de inestabilidad, inseguridad  e incluso puede ser de peligro. La entrega, la servidumbre, el sacrificio y la obediencia, así como la amorosa sumisión a otros, conforman la desigualdad por amor y son formas extremas de opresión amorosa (Marcela Lagarde ,2008).

Con respecto al amor no solo debemos tener en cuenta las consideraciones científicas sobre el mismo sino que también debemos incorporar todos los mitos que funcionan como verdades universales, que están cargados de emotividad y que contribuyen a mantener la ideología del grupo social, por ello suelen ser resistentes al cambio.

Los mitos románticos son el conjunto de creencias compartidas sobre la supuesta “verdadera naturaleza del amor”. Siguiendo la clasificación que establece Yela (2002) son:

Mito de la “media naranja”: creencia en que elegimos a la pareja que teníamos predestinada.

Mito del emparejamiento o de la pareja: creencia en que la pareja heterosexual y monógama  es algo natural y universal.

Mito de la exclusividad: creencia en que es imposible enamorarse de dos personas a la vez.

Mito de la fidelidad: creencia en que todos los deseos  deben satisfacerse con una única pareja.

Mito de los celos: creencia en que los celos son  signo  y requisito de amor.

Mito de la equivalencia: creencia en que el “amor”  y el “enamoramiento” son equivalentes.

Mito de la omnipotencia: creencia en que “el amor lo puede todo”

Mito del libre albedrío: creencia en que los sentimientos amorosos son absolutamente íntimos y no están influidos por otros factores.

Mito del matrimonio o de la convivencia: creencia en que el amor romántico-pasional debe conducir a la unión estable de la pareja y constituirse en la única base de la convivencia de la pareja.

Mito de la pasión eterna o de la perdurabilidad: creencia en que el amor romántico y pasional debe perdurar toda la vida.

Estos mitos son absurdos, engañosos, ficticios e irracionales y contienen efectos negativos de estas creencias como: la idealización, la valoración negativa del conflicto que es interpretado como indiferencia, la atribución interna de los aspectos negativos, y la decepción con la relación.

Usar los mitos románticos como modelo genera expectativas que son difíciles de conseguir y que provocan  conductas negativas que a su vez perjudica más la relación. En el caso particular de los celos las consecuencias son más graves, puesto que son considerados como predictores de violencia. Es necesaria, por tanto, una resocialización del concepto de amor, de los modelos amorosos deseables y de los modelos masculinos y femeninos basados en el afecto y en la confianza, el compromiso emocional y la reciprocidad.

A pesar de los cambios producidos en las relaciones y las formas de convivencia: familias monoparentales, familias homosexuales, personas solas y a pesar de las transformaciones que están ocurriendo en las unidades familiares y en las relaciones de género, sigue habiendo una relación estrecha entre la organización del amor y el ordenamiento desigual del mundo.

Socialización diferencial/ Identidad de género

Desde antes de nacer la familia se prepara para recibir a la criatura y lo hace, generalmente, de forma diferente según sea niño o niña. Se prepara la ropa y los colores de la misma,  la habitación más o menos adornada y con diferentes juguetes, incluso, las expectativas de la familia… serán distintas. La teoría de la socialización diferencial afirma que las personas, en su proceso de iniciación a la vida social y cultural, y a partir de la influencia de los agentes socializadores, adquieren identidades diferenciadas de género que conllevan estilos cognitivos, actitudinales y conductuales, códigos axiológicos y morales y normas estereotípicas de la conducta asignada a cada género (Walker y Barton, 1983 en Bosch Fiol, als 2007).

Ya desde el nacimiento, niños y niñas reciben trato distinto por parte de quienes  integran su entorno familiar, las interactuaciones de familiares y criaturas no son de la misma calidad, ni en la misma cantidad. Normalmente en los niños se favorece mas la estimulación y la actividad que en las niñas. Poco a poco van aprendiendo e interiorizando, aprendiendo los comportamientos que existen entre  niños y niñas y por extensión entre las mujeres y los hombres. Así pues, la socialización de género es el  proceso por el cual aprendemos a pensar, sentir, valorar,  comportamos y actuar como hombres o como mujeres, de acuerdo a unas normas, creencias y valores  que cada cultura y cada época asigna a  unas y a otros.

Estas normas no son universales para todos los seres humanos, ni son para siempre porque cambian con la edad, al lugar donde se viva… Cada grupo social, cada sociedad transmite normas, valores y sistemas de representación desde la niñez, en forma implícita y explicita con: gestos, comportamientos, tipos de relaciones, sanciones sociales y tabúes.

La socialización de los géneros constituye un proceso de aprendizaje cultural de los papeles asignados a cada individuo según su sexo. A una edad muy temprana, las criaturas aprenden que las personas adultas se clasifican en hombres y mujeres, y son muy diferentes entre sí. A los 3 años de edad  empiezan a comprender y asumir el sexo: niño o niña. Además, a partir de esta edad, observan que los sexos tienen asignados atributos y modos de comportamiento diferentes; que los hombres y las “actividades masculinas” suelen estar mejor valorados y que las mujeres  y “sus actividades” ocupan una lugar de subordinación, es decir, van aprendiendo la jerarquización. Para las criaturas, no es sencillo guiarse en esta cultura de dos géneros  y tampoco les es fácil formarse una idea de cuál es el comportamiento de género apropiado (Guía Gender Loops)

Las expectativas de la sociedad, la selección de juegos y juguetes según el género y la asignación de tareas basadas en el mismo tienden a definir ese proceso de diferenciación. La socialización de los géneros, también denominada enculturación,  se relaciona íntimamente con los valores étnicos, culturales y religiosos de cada sociedad. Las pautas sociales que se transmiten en la enculturación /socialización de niños y niñas son: jerarquización social, creencias religiosas y mágicas, relaciones de poder, pautas de alimentación e higiene, normas de vestimenta, pautas sexuales y sus prácticas, formas verbales y gestuales…

Durante la socialización primaria la criatura observa los modelos familiares, si el padre desarrolla unos determinados roles y la madre otros, se va incorporando progresivamente  a un grupo de referencia según su sexo. Aprende lo masculino o lo femenino, la masculinidad y feminidad, los comportamientos segregados para cada sexo, los aprende en la vida cotidiana, en el contacto permanente con niños y niñas de su edad y con padres/madres, vecinos/as y familiares. Así va construyendo su propia identidad. Esta socialización inicial es continuada por la escuela, socialización secundaria, consolidándose  las diferencias entre lo masculino y lo femenino  y contribuyendo así a los estereotipos de género.

En nuestra sociedad, a los niños, se les suele reprimir en sus manifestaciones afectivas y esto conduce a que estas potencialidades no sean desarrolladas y, dado que, no son consustanciales a la biología,  pueden producir en los niños una incapacidad para atender las necesidades emocionales de las demás personas. “ser educado como un niño significa ser reprimido en las relaciones afectivas, los seres humanos somos capaces de responder a las necesidades emocionales de los demás, pero estas potencialidades deben ser desarrolladas, no son consustanciales a la biología .En nuestra sociedad el cuidar a otras personas está inscrito en la femineidad. Se les enseña a las chicas a ser maternales, por medio de los juegos y se les insiste en que deben ser agradables, que deben estar atentas a las necesidades de otras personas” (Eichenbaum, Orbach, 1990).